Ya me liberé,de las cadenas a las que me até, por serte fiel, por entregarte mi alma y mi libertad. Ya me envenené, lo suficiente con tu desnudez, con aguantar, todo el horror que me hiciste soportar. Y soy yo, nadie más, la que dice que puede aguantar, la que puede seguir, voy a sobrevivir, y me volveré a levantar. No quiero más de lo mismo creyendo que vas a reaccionar, no voy a ser la que llora y te espera sentada en el sofá, no quiero noches en vela pensando que vas a regresar, no voy a ser esa pieza de juego que nunca ganarás. Ya me desperté del sueño absurdo que me hizo perder la fe en mi, dando por hecho que yo era para tí. Ya sé lo que es ir al infierno en donde tu estás, donde serás el rey de los que no saben llorar.

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